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La incontinencia urinaria se puede controlar

Vanguardia:


Ante los primeros síntomas, es indispensable acudir a consulta con un especialista en Urología para un diagnóstico y tratamiento oportuno.

Se considera incontinencia urinaria toda pérdida involuntaria de orina, generada por diversas causas, problema que afecta la calidad vida de quien la padece. Se calcula que su prevalencia estimada está entre el 20 y 30 por ciento en la población en general, con una elevación en la incidencia hasta el 30 y 40 por ciento en personas de mediana edad y hasta un 30 y 50 por ciento en los ancianos.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, esta es una enfermedad que cada vez afecta a más personas en el planeta. Se calcula que la incontinencia urinaria afecta a 2 de cada 5 mujeres mayores de 35 años, en los hombres varía dependiendo de la severidad.

Aunque en Colombia no hay cifras oficiales sobre la incontinencia, los números mundiales evidencian la importancia de generar conciencia frente a esta enfermedad que afecta la calidad de vida de quienes la padecen.

Una mayor tendencia a evitar el contacto social presentando estrés psicosocial, además de restringir muchas actividades físicas y sexuales son las consecuencias generadas por la incontinencia urinaria.

Verónica Tobar, Médica especialista en Urología del Centro Urológico de la clínica Foscal, señala que “es una enfermedad que por lo general produce mucha vergüenza. Es mucho mas frecuente de lo que uno se imagina, pero tiene diversas opciones de tratamiento”.

Frente a las causas de la enfermedad, la uróloga señaló que puede desarrollarse por múltiples factores.

“Algunas veces se produce incontinencia transitoria, que normalmente desaparece después de un tiempo y generalmente se debe a infecciones urinarias, infecciones vaginales o estreñimiento, pero la mayoría de las veces es una enfermedad permanente que puede o no empeorar con el tiempo”, señaló la doctora Tobar.

Tipos de incontinencia

Existen diferentes tipos de incontinencia que se clasifican de acuerdo a los factores que la originan, incontinencia de esfuerzo, incontinencia de urgencia e incontinencia mixta.

“La incontinencia de esfuerzo se presenta cuando hay escapes de orina involuntario durante el aumento de la presión en el abdomen como por ejemplo toser, reír, hacer ejercicio, cambiar rápidamente de posición o incluso durante la actividad sexual”, explicó la profesional en salud. En esta clase de incontinencia la frecuencia es mayor en las mujeres y aumenta con la edad, su prevalencia puede llegar al 40 por ciento en mujeres mayores de 50 años.

Por su parte, la incontinencia de urgencia se presenta cuando existe un deseo repentino de orinar que no da tiempo suficiente para alcanzar a llegar al baño. La frecuencia de este tipo de incontinencia aumenta con la edad en hombres y mujeres, pero es similar en los dos sexos.

Su prevalencia varia en los varones adultos entre el 10 y el 26 por ciento y en las mujeres adultas entre el 8 y el 42 por ciento y aumenta con la edad.

La combinación de estos dos tipos de incontinencia origina la incontinencia urinaria mixta.

De acuerdo con la uróloga del Centro Urológico de la clínica Foscal, la incontinencia de esfuerzo generalmente se debe a la debilidad de los músculos del piso pélvico. En las mujeres existen ciertos factores de riesgo para que estos músculos se debiliten, los embarazos, los partos por vía vaginal y la menopausia. En el caso de la incontinencia de urgencia, la hiperactividad en el músculo de la vejiga hace que se produzcan las ganas de orinar.

“En condiciones normales este músculo debe estar relajado mientras la vejiga se llena. En las personas que padecen incontinencia el músculo se contrae durante el llenado”, explicó Tobar.

En los hombres, la incontinencia de esfuerzo generalmente es consecuencia de cirugías, por ejemplo la de próstata.

Aunque la incontinencia urinaria es una enfermedad cuya frecuencia es mayor a medida que aumenta la edad, no es una condición normal que hace parte del envejecimiento.

¿Se puede controlar?

Muchas personas que tienen incontinencia creen que deben vivir con ella sin poder hacer nada al respecto.

En la actualidad, los tratamientos para esta condición han mejorado y muchos pacientes pueden vivir sin sentir las consecuencias de esa condición.

De acuerdo con la especialista, el primer tratamiento a agotar es la educación. “Lo más importante es aprender a tener un estilo de vida saludable, mantener un peso ideal y hacer actividad física. En las mujeres es importante aprender a orinar más veces, estamos acostumbradas a ir al baño dos o tres veces en el día y eso hace que el músculo de la vejiga se deteriore”, explicó.

Se recomienda orinar cada tres horas, no aguantar las ganas de ir al baño y hacer ejercicios que fortalezcan el músculo de la pelvis. Consumir abundantes y adecuados líquidos, reducir el consumo de alcohol, de cafeína y de algunas sustancias irritantes como picantes o cítricos.

“Existen otros tratamientos como los medicamentos, cirugías mínimamente invasivas. Cuando la incontinencia es muy severa se recomiendan terapias de tercera línea, que incluyen la aplicación de medicamentos directamente en la pared de la vejiga o la implantación de neuromoduladores vesicales, que están conectados a los nervios y van a permitir que la vejiga vuelva a su funcionamiento normal”, finalizó la uróloga Verónica Tobar.

¿Cómo saber el grado de severidad de la incontinencia?

Aunque para algunas personas resulte difícil discutir este tema con el especialista, es importante que lo haga si los síntomas alteran sus actividades sociales, laborales y personales.

Su diagnóstico es muy sencillo, ya que es el paciente quien detecta la enfermedad.

A partir de estos sencillos consejos, con el acompañamiento médico usted podrá determinar qué tan grave es la incontinencia.

– Diario miccional: llene durante tres días una hoja en donde anote el número de micciones y de volumen que tiene durante los tres días. Este ejercicio le dará una idea de la severidad de la frecuencia urinaria, del escape del volumen de líquidos que produce una persona y de las veces que se levanta en las noches.

– La prueba del protector: consiste en que las pacientes mujeres se pongan un protector durante 24 horas, durante ese tiempo se verá la ganancia de peso que tiene el protector y así determinar la severidad de la incontinencia urinaria.

– La urodinamia: es un examen que permite valorar la función del tracto urinario y así categorizar la incontinencia del paciente y saber qué tipo de incontinencia presenta y definir el tratamiento adecuado.

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